El Economista Julio-Agosto 2026

Horizonte inmobiliario: ciudades más compactas y caminables Guatemala mantiene sólidos fundamentos para el desarrollo inmobiliario; población joven, urbanización creciente y un importante déficit habitacional. Después del 2020, la pandemia aceleró una transformación en las dinámicas habitacionales, reconfigurando por completo las expectativas de un comprador que hoy prioriza la calidad de vida, el bienestar y la optimización del tiempo por encima del metraje cuadrado. Las ciudades más competitivas buscan ser mas compactas, accesibles y conectadas. En el dinámico contexto de Guatemala, esta visión internacional ha dejado de ser una aspiración futura para convertirse en una necesidad. Para Construcciones Modernas, S. A. (COMOSA) que tiene más de 70 años en el mercado, el ecosistema del desarrollo inmobiliario guatemalteco se enfrenta a un escenario desafiante y estimulante a la vez. Por un lado, el país arrastra un déficit habitacional superior a las 2.2 millones de viviendas; por el otro, el precio del suelo en los corredores urbanos con mayor demanda de la ciudad de Guatemala han transformado el mercado inmobiliario. En los corredores urbanos con mayor demanda, el valor de la tierra se ha duplicado durante la última década registrando apreciaciones acumuladas de entre el 96% y el 124% en zonas como la 14, 15 y 16. La piedra angular Este comportamiento, sumado al encarecimiento de los insumos de construcción, ha obligado al sector a evolucionar hacia una lógica de diseño mucho más eficiente, sostenible y con un alto sentido de conectividad urbana. En medio de esta evolución, donde los desarrollos de usos mixtos y la densificación vertical actúan como herramientas clave para frenar el crecimiento horizontal desordenado, emerge el verdadero motor del cambio residencial. La visión de desarrollo debe ser integral y estratégica, un criterio respaldado por las entidades técnicas del país. Como bien apuntan los análisis sectoriales: “la vivienda vertical representa una de las alternativas más importantes para atender la demanda habitacional sin continuar expandiendo la mancha urbana, siempre que exista una adecuada coordinación entre planificación territorial, infraestructura e inversión privada”, destaca Pablo Suchini, gerente General de Comosa. Bajo este precepto, la optimización del suelo y la creación de espacios, como zonas de coworking, áreas verdes y zonas recreativas, complementan la experiencia residencial aislada. Finalmente, el mercado demuestra que la descentralización empieza a consolidarse como una ruta viable. Diversas ciudades intermedias en el interior de la república emergen hoy como polos atractivos de inversión y empleo. Ante esto, la estrategia de expansión corporativa se mantiene firme y orientada al valor real: “Nuestra estrategia de crecimiento responde principalmente a la demanda y al potencial de desarrollo de cada mercado, más que a una distribución geográfica predeterminada”, asegura Suchini. Agrega que Guatemala mantiene fundamentos muy sólidos para el desarrollo inmobiliario; población joven; urbanización creciente y un déficit habitacional que supera los 2.2 millones de viviendas. Condiciones que hacen prever una continuidad en la demanda de vivienda, lo cual se convierte en uno de los principales motores para el sector en los próximos años. • •COMOSA tiene más de 70 años desarrollando proyectos en Guatemala. EL ECONOMISTA/ARCHIVO “La vivienda vertical representa una de las alternativas más importantes para atender la demanda habitacional.” PABLO SUCHINI, gerente general de Comosa. El Economista www.eleconomista.net Julio - Agosto 2026 • 37 P OR : ENRIQUE CANAHUI • GUATEMALA

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