Revista El Economista marzo-abril 2026

importadores del norte de África. También el azufre ha incrementado su costo en torno al 15 %, en parte porque casi la mitad del comercio mundial de este insumo transita por esa vía, recogió The Wall Street Journal. El diario señaló que la escasez de fertilizantes amenaza con encarecer la producción agrícola en grandes productores como Brasil e India, mientras que la falta de azufre podría afectar a la industria minera y metalúrgica en regiones como África central y Asia-Pacífico. Del aluminio al gas La producción de aluminio también ha sufrido tensiones: sus futuros de referencia alcanzaron máximos de casi cuatro años, alrededor de $3,544 por tonelada. No en vano,la región del Golfo representa cerca del 9 % de la producción mundial, y gran parte de sus exportaciones van dirigidas a Europa. Según analistas de ING Think, aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes, cerca de 16 millones de toneladas al año, depende de su paso por Ormuz, cuyo cierre amenaza también al 45 % del azufre que se comercializa a nivel global y que se utiliza en industrias como la química y la de semiconductores. Mientras, S&P Global destaca en un informe que la interrupción del tránsito de gas natural licuado a través del Estrecho está ya reduciendo temporalmente una parte sustancial del suministro global, algo llamado a provocar “volatilidad de precios”. Ormuz es también crítico para la exportación de gases industriales como el helio, cuyo precio spot ha llegado a duplicarse o subir entre un 30% y un 50% debido a la interrupción del suministro desde Catar, que representa cerca de un tercio de la producción mundial. La paralización de estas exportaciones, así como la de otros países del Golfo, podría poner en riesgo sectores tecnológicos de alto valor agregado y la producción de equipos médicos, apunta la publicación Eurasia Review. Entre los afectados, equipos de resonancia magnética, procesos de sol- “O el estrecho de Ormuz reabre y se ve una enorme reducción de la prima de riesgo, o permanece cerrado y estamos ante la mayor interrupción de suministro en la historia moderna”., HAKAN KAYA, ge re nte senior de cartera en Neuberger Berman dadura de metales de precisión, crioingeniería, producción de semiconductores y de fibra óptica, según el medio. La alta tecnología, bajo amenaza La incertidumbre está obligando a empresas y gobiernos a considerar rutas alternativas a Ormuz, aunque sean más largas, lo que elevará los tiempos de transporte y encarecerá las primas de aseguradoras, anota la agencia Bloomberg. Así, la presión combinada sobre energía, fertilizantes, metales y gases podría modificar patrones globales de comercio de materias primas, “con efectos duraderos en sectores clave de la economía mundial, desde la producción agrícola hasta la industria tecnológica y metalúrgica”, agrega S&P. “La interrupción no solo eleva los precios del petróleo y del gas, expone la fragilidad de las cadenas de suministro globales para insumos básicos”, indica la firma, que destaca “la estrecha dependencia de Asia-Pacífico y de Europa de estas rutas comerciales”. Hasta Naciones Unidas ha dado una señal de alarma por futuras “alzas en los costos alimentarios, energéticos y del transporte” que podrían “intensificar las presiones sobre economías vulnerables”, además de “afectar a la competitividad de industrias en todo el mundo”. Volatilidad Los altibajos han sacudido los mercados financieros en todo el mundo debido a las preocupaciones de que la guerra podría bloquear el flujo global de petróleo y gas natural durante mucho tiempo. El mercado bursátil de Estados Unidos tiene un historial de recuperarse relativamente rápido de conflictos militares pasados, siempre y cuando los precios del petróleo no se mantengan demasiado altos durante demasiado tiempo. La incertidumbre sobre si eso puede volver a ocurrir esta vez ha generado impresionantes oscilaciones al alza y a la baja para los mercados en todo el mundo, a menudo de una hora a otra. Si los precios del petróleo se mantienen altos durante mucho tiempo, los presupuestos de los hogares, que ya enfrentan presión por la alta inflación, podrían venirse abajo. Las empresas verían aumentar sus propias facturas por combustible y para abastecer artículos en los estantes de sus tiendas o en sus almacenes de datos. Todo ello eleva la posibilidad del peor escenario para la economía global, la “estanflación”, donde el crecimiento se estanca y la inflación se mantiene alta. “El panorama para el petróleo en este momento es tan binario como se puede”, según Hakan Kaya, gerente senior de cartera en Neuberger Berman. “O el estrecho de Ormuz reabre y se ve una enorme reducción de la prima de riesgo, o permanece cerrado y estamos ante la mayor interrupción de suministro en la historia moderna. No hay término medio, y por eso ponerle un número es casi irresponsable”, dijo. • El Economista www.eleconomista.net Marzo - Abril 2026 • 45 3 0% del consumo de fertilizantes del mundo pasa por el Estrecho.

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