70 • El Economista www.eleconomista.net Febrero - Marzo 2026 Un año de cambios e incertidumbre El país proyecta crecer 4.1 del PIB, en un año donde el clima político juega un papel decisivo para la administración del gobierno de turno. P OR : ENRIQUE CANAHUI • GUATEMALA El 2026 se torna un año con mucha convulsión política para Guatemala, sobre todo por las elecciones de segundo grado que están en la palestra, como la de los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE), la de la Corte de Constitucionalidad, la del Fiscal General y el Contralor General de Cuentas. Y Aunque económicamente el país mantiene su estabilidad, con proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 4.1%, el sector productivo señala fuertes deficiencias en infraestructura productiva, que impacta en un mayor crecimiento y una mejora en la competitividad. El principal reclamo es que, en ese rubro, deficiente desde la década pasada, no se observan mayores avances, pese a que se cuenta con los recursos. La poca capacidad de ejecución del gobierno de turno, de quien los diferentes sectores tenían muchas expectativas, es una de las razones. A ello se agrega que este, se percibe como un año de observancia, debido a que se libra una batalla de poder político en el país, al converger diferentes elecciones de segundo piso para el buen funcionamiento de diferentes instituciones que, de una u otra manera inciden en el desempeño del Ejecutivo. Pese a que la inversión en Guatemala alcanza el 16% con respecto al PIB, para los sectores productivos sigue siendo un nivel demasiado bajo, comparado con el 25% del promedio mundial. Sólo países como El Salvador, Honduras y Nicaragua superan ese porcentaje con 22%, 24% y 23% respectivamente; incluso República Dominicana que invierte el 26% del PIB, muestran que es posible y necesario avanzar más rápido, según las conclusiones del foro “Perspectivas Económicas 2026”, realizado por la Fundación para el Desarrollo (Fundesa). Para ello es preciso avanzar en conectar carreteras con regiones productivas, ciudades intermedias con el área metropolitana y con puertos del Pacífico y Atlántico. Puertos modernos que manejen mayor volumen de carga para potenciar las exportaciones y acelerar el trabajo que ya se hace con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, así como en aeropuertos eficientes que atraigan turismo y comercio con conectividad eficiente. De acuerdo con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI, anteriormente Anadie), se requieren $1,593.9 millones para carreteras; $952 millones para infraestructura metropolitana; $150 millones para asignar al rubro de carreteras seguras, lo cual suma en total $2,695.9 millones de inversión pública. Además, contar con puertos y un sistema de aeropuertos regionales competitivos requiere alrededor de $3,060 millones. Para establecer sistemas de seguridad ciudadana, se contemplan $550 millones, más $1,650 millones en proyectos de transmisión de energía y $900 millones en proyectos de distribución. Lo cierto es que, para llevar al campo de ejecución todo lo planteado, prevalece la incertidumbre. Sobre todo, que en buen porcentaje corresponde al Ministerio de Comunicaciones, el cual es, el que menos ha ejecutado en la actual administración. A ello se debe agregar el constante ataque político al que el gobierno de Bernardo Arévalo se enfrenta desde que ganó la P ODE R R E TOS POLÍTICOS “L as próximas evaluaciones a marzo 2027, podrían traer consigo, la mejora al grado de inversión.” JONATHAN MENKOS, ministro de Finanzas P úblicas 6Instituciones clave cambian de titular este año.
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