Revista El Economista febrero-marzo 2026

LIDERAR CON EL EJEMPLO, LA MEJOR HERRAMIENTA Dora Alicia Ocampo celebra que cada vez haya más mujeres en puestos de liderazgo, pero más allá de los números, el logro será que sean escuchadas. con propósito, visión con empatía. “Y esa mirada no sólo es valiosa: hoy es una ventaja competitiva. Las empresas que entienden la diversidad como una convicción y no como una cuota están mejor preparadas para innovar, adaptarse y generar impacto sostenible”, afirma. Para la ejecutiva, liderar con el ejemplo sigue siendo una de las herramientas más poderosas para fomentar la participación de la mujer. “Demostrar que se puede ser estratégica y humana, firme y empática, exigente y cercana”, resume. Cuando una mujer ve a otra liderar con coherencia, afirma, se permite imaginarse en ese lugar, y ahí comienza el cambio real. “Cada mujer que llega abre camino para otras. Cada liderazgo femenino que se consolida amplía posibilidades. Y cada paso envía un mensaje poderoso a las generaciones que vienen detrás: sí hay espacio, sí hay camino y sí es posible liderar con autenticidad, desde la diferencia y con propósito”, agrega. Optimista sobre el futuro, Ocampo considera que el mundo empresarial se está reescribiendo día a día, con una huella femenina que no sólo inspira, sino que transforma. “Mi legado no se medirá únicamente por los resultados que deje, sino por las personas que ayudé a soñar y a crecer”, concluye. • El Economista www.eleconomista.net Febrero - Marzo 2026 • 35 “La inclusión real ocurre cuando las mujeres tienen voz, influencia y capacidad de incidir en la estrategia; cuando su liderazgo deja de ser la excepción y se convierte en parte natural de la estructura empresarial”. DORA ALICIA OCAMPO, gerente de Transformación Digital y Contact Center de BAC El Salvador POR: KAREN MOLINA • EL SALVADOR Durante muchas décadas, el liderazgo empresarial fue un espacio en el que las mujeres apenas figuraban. “Hace veinte o treinta años, muchas de nosotras ni siquiera éramos parte de la conversación; hoy estamos sentadas en la mesa”, reflexiona Dora Alicia Ocampo, gerente de Transformación Digital y Contact Center de BAC El Salvador Aunque la representación femenina en puestos de liderazgo ha logrado abrirse espacio, lo cierto es que estos siguen siendo escasos para las mujeres. “El avance existe, pero no podemos conformarnos”, afirmó. Para ella, “el verdadero progreso no se mide por cuántas mujeres llegan, sino por cómo llegan y qué tan escuchadas son”, sostiene, subrayando que la inclusión real ocurre cuando las mujeres tienen voz, influencia y capacidad de incidir en la estrategia empresarial. Su trayectoria personal en BAC es reflejo de esa transformación gradual. Ingresó al banco en 1996, en un momento en el que el liderazgo femenino dentro de las estructuras gerenciales era mínimo. Incluso en 2015, apenas eran dos mujeres las que integraban el cuerpo directivo. “Ese contexto marcó mi camino, pero nunca definió mis límites”, afirma. A lo largo de su carrera, lideró proyectos de gran alcance e innovación, sentando las bases para lo que hoy es la banca digital y la experiencia del cliente en los canales digitales. Ese proceso se dio en paralelo a otro desafío clave: la maternidad. Como mamá de tres hijos, aprendió a equilibrar su vocación profesional, con el liderazgo y familia sin renunciar a ninguno de esos roles. “Me dio una disciplina distinta, una mirada más humana y una profunda conciencia del valor del tiempo, del equipo y de la empatía”, explica. Desde su rol directivo, su apuesta fue y sigue siendo abrir camino de forma consciente y sostenida para otras mujeres. “El liderazgo femenino no se impone: se cultiva”, señala. Por ello, dice trabajar cada día en crear espacios donde las mujeres puedan desarrollarse, asumir retos estratégicos y fortalecer su confianza profesional. Ese enfoque se refleja en la cultura organizacional de BAC. Actualmente, el 60 % de su fuerza laboral está conformada por mujeres y el 35 % de las posiciones gerenciales y de dirección son ocupadas por ellas. “Este cambio no ocurrió por casualidad; es el resultado de una evolución cultural y de una apuesta clara por el desarrollo del liderazgo femenino”, destaca. Ocampo está convencida de que ese liderazgo aporta una mirada integral que combina estrategia con humanidad, resultados

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