Revista El Economista Diciembre 2025 - Enero 2026

•Al vino chileno le sigue el francés con el 16% del total importado; en tercer lugar está el español con el 13%. periodo, se llegó al millón de dólares en 2011. De septiembre de 2024 a septiembre de este año el alza de importaciones de vino chilenos ha sido de más del 47%. “Esto (el acuerdo) por años ha ayudado a posicionar el vino chileno entre los consumidores por un precio preferencial sobre los demás vinos. El nuevo consumidor de vinos comienza por esta región, es más fácil de seleccionar por nuestro mismo idioma y por referencia de otros consumidores”, agrega Salguero. Esa facilidad de la lengua la recalca Benítez pero además de ser “fácil de entender, ofrece sabores equilibrados y mantiene una calidad constante”, asegura. Para el ejecutivo de DISAL las cepas más populares, como Cabernet Sauvignon, Carménère y Sauvignon Blanc, también han contribuido a que el consumidor identifique rápidamente sus perfiles. “Pero, más allá de la variedad, lo que impulsa esta preferencia es que el vino chileno se siente cercano: ofrece buena calidad a un precio accesible, convirtiéndolo en una opción segura para quienes están empezando y en un favorito para quienes ya tienen más experiencia”, señala. Otros mercados y perfiles El BCR indica que al vino chileno le sigue el francés con el 16% del total importado; en tercer lugar está el español con el 13%, el italiano ocupa la cuarta posición y está empatado con Estados Unidos, ambos tienen el 9.5% del mercado. Le sigue Argentina, Guatemala y Alemania. Según los expertos, hubo un parte aguas en la manera de consumir el vino después de la pandemia. Para Benítez de DISAL, la gente comenzó a consumir vino de una forma más relajada y cotidiana. “Antes, muchos lo asociaban únicamente a ocasiones especiales; ahora es más común verlo en reuniones pequeñas, en casa o como parte de la rutina para relajarse al final del día”, dice. Y agrega que “surgió un consumidor más curioso. Durante la pandemia muchos se animaron a probar nuevas cepas, explorar diferentes orígenes o aprender más sobre vino. Ese hábito se ha mantenido: hoy el consumidor llega con más información y con más interés en descubrir” Y , ¿qué prefieren los salvadoreños? Salguero señala que en vino tinto el Cabernet Sauvignon es el que más se consume, porque es la uva con mayor presencia en todas las bodegas alrededor del mundo. Y en segundo lugar, sería la variedad tinta Merlot. En blancos predomina la uva blanca Chardonnay y en vinos dulces la uva Moscato. “El consumidor ahora está dispuesto a sacrificar cantidad por calidad, y esto no necesariamente puede ir relacionado con el precio. Ya que hoy versus hace diez años contamos con opciones muy buenas a precios accesibles. Tengo alumnos y clientes que hoy no dudan en premiarse y disfrutar un Champagne sin tener una ocasión especial”, recalca Salguero. La experiencia La experta que da cursos y catas especializadas, detalla que la mayoría de los consumidores actuales buscan conocer más sobre el mundo del vino. Quieren conocer más vinos de regiones diferentes, degustar más variedades de uvas, nuevos estilos y vinos elaborados con diferentes técnicas. “Quieren seguir aprendiendo de este mundo tan fascinante que no acaba. Este aprendizaje que buscan va unido con las experiencias, en las que puedan cumplir estos objetivos pero también puedan experimentar maridajes (vinos y comida) únicos y diferentes”. Y al preguntar a Benítez, cuál es su producto estrella, le cuesta decidir, pero asegura que hay para todos los gustos. Desde champagnes como Moët & Chandon, Veuve Clicquot o Dom Pérignon; vinos franceses como Barton & Guestier, reconocidos como la Vinería Europea del Año; vinos italianos como Banfi e Italo Ceson; vinos argentinos emblemáticos como Navarro Correas y Terrazas de los Andes, además de espumantes como Chandon. Hasta un amplio portafolio de vinos chilenos encabezados por Undurraga, Mancura, Isla Negra y Cono Sur; así como vinos españoles como Martín Códax, Ramón Roqueta, Altanza y Marqués de Vitoria, entre otros. “Más que un único producto estrella, tenemos un surtido estelar que nos permite acompañar al consumidor en sus celebraciones y en sus momentos especiales”, asegura el ejecutivo de DISAL, la compañía que cuenta con su propia tienda especializada Drink it. • “Antes, muchos lo asociaban únicamente a ocasiones especiales; ahora es más común verlo en reuniones pequeñas, en casa o como parte de la rutina para relajarse al final del día”. EDGAR BENÍTEZ, gerente de Mercadeo de DISAL EL ECONOMISTA/ARCHIVO El Economista www.eleconomista.net Diciembre 2025 - Enero 2026 • 69

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