La verticalidad se expande en Centroamérica más allá de las capitales, impulsada por precios accesibles, nueva infraestructura y la búsqueda de una mejor calidad de vida. Auge de la vivienda vertical fuera de la ciudad 50 Especial Inmobiliario Centroamérica Expansión. La construcción de apartamentos se extiende hacia lugares que están creciendo como nuevas zonas residenciales. POR: ZORAYA MELÉNDEZ La limitada disponibilidad de suelo en las principales ciudades y el aumento del costo del metro cuadrado han acelerado la transición hacia modelos verticales, un fenómeno que marca el ritmo del desarrollo inmobiliario en Centroamérica. Uno de los cambios más visibles en la modernización urbana es el crecimiento sostenido de la construcción de torres de apartamentos, una tendencia que, aunque inició en los núcleos metropolitanos, hoy se expande hacia ciudades intermedias y zonas periféricas. En la región, Guatemala se destaca como uno de los mercados más dinámicos. Desde 2023 se registran más de 500 proyectos inmobiliarios en construcción solo en Ciudad de Guatemala, en su mayoría edificios de apartamentos dirigidos a segmentos de lujo y clase media. Costa Rica también muestra un crecimiento sostenido de torres residenciales, impulsado por la urbanización y la modernización de sus principales ciudades. Panamá sigue una ruta similar, con un portafolio vertical robusto en zonas de inversión media-alta. En El Salvador, la vivienda vertical ha ganado impulso y comienza a extenderse más allá del núcleo metropolitano. La descentralización de estos proyectos apuesta por municipios periféricos y zonas fuera de la capital, donde es posible ofrecer viviendas más accesibles y con mejores condiciones de financiamiento para jóvenes y familias con ingresos diversos. Según datos del sector, este año existen más de 120 proyectos habitacionales en construcción o en proceso de edificarse en todo el país, la mayoría bajo modelos verticales, de acuerdo con José Velásquez, presidente de la Cámara Salvadoreña de la Construcción (CASALCO). Esta cifra refleja un aumento respecto al año anterior y una mayor confianza de los desarrolladores, impulsada por una demanda estable y el surgimiento de nuevos polos de crecimiento urbano. Estas iniciativas avanzan en zonas como La Libertad Este, La Libertad Costa y otras áreas que comienzan a consolidarse como nuevas centralidades residenciales. VENTAJAS DE VIVIR EN LAS ALTURAS La expansión de la vivienda vertical hacia el interior del país responde a una combinación de costos más bajos y una demanda creciente. Los terrenos fuera del casco urbano ofrecen precios más competitivos y menor presión por plusvalías, lo que permite desarrollar apartamentos accesibles sin sacrificar servicios esenciales. Familias jóvenes, profesionales y salvadoreños en el exterior impulsan este crecimiento, motivados por financiamiento más flexible y espacios mejor diseñados. El nuevo comprador está redefiniendo el mercado habitacional. Más allá del precio, busca proyectos verticales con amenidades prácticas —coworking, áreas verdes, gimnasios y zonas recreativas—, además de seguridad y una administración profesional. Estas características se alinean con un estilo de vida que prioriza la eficiencia, la cercanía a los centros de empleo y una mejor calidad de vida. De esta manera, la vivienda vertical se consolida como una opción moderna para una generación que valora la conveniencia, la conectividad y el balance entre costo y bienestar. PREFERENCIAS DEL NUEVO COMPRADOR Precios más accesibles sin renunciar a servicios de calidad. Amenidades esenciales: coworking, áreas verdes, gimnasio. Seguridad y administración profesional. Conectividad vial y digital. Ubicación cercana a zonas de empleo y comercio.
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