Revista El Economista Diciembre 2025 - Enero 2026

44 4 rutas para invertir en el nuevo mercado inmobiliario La región atraviesa una transformación inmobiliaria que abre nuevas oportunidades de inversión. Estas cuatro apuestas destacan por su estabilidad, alta demanda y sólido potencial de crecimiento. POR: ZORAYA MELÉNDEZ El mercado inmobiliario centroamericano evoluciona con rapidez. Mientras algunos segmentos se ajustan a la desaceleración económica, otros experimentan un ciclo de expansión impulsado por nuevos patrones de consumo, relocalización de cadenas productivas y cambios en la dinámica urbana. A continuación, cuatro tendencias de inversión que están ganando protagonismo en la región: 1. LOGÍSTICA Y PARQUES INDUSTRIALES El auge del comercio electrónico y la relocalización de manufacturas están redefiniendo el panorama logístico regional y elevando la demanda por pequeñas naves urbanas, centros de distribución last mile y parques industriales modernos. La CEPAL confirmó esta tendencia al registrar un crecimiento cercano al 13 % en las exportaciones de Centroamérica durante 2025, lo que incrementó la necesidad de infraestructura industrial y espacios de almacenamiento bien ubicados. Para los inversionistas, este segmento ofrece contratos estables, baja rotación de inquilinos y una demanda sostenida por parte de empresas globales. Además, países como México, Costa Rica y El Salvador se consolidan como hubs del tráfico intrarregional, reforzando el atractivo del sector industrial y logístico. 2. TURISMO SOSTENIBLE El turismo regional vive uno de sus mejores momentos, con ingresos que superaron los $11,800 millones en 2024 y una proyección de 26 millones de visitantes para 2025. Este dinamismo impulsa la demanda por experiencias diferenciadas, donde el viajero prioriza hospedajes integrados a la naturaleza, gastronomía local, bienestar y actividades al aire libre. Estas preferencias favorecen formatos como eco-resorts, lodges y reconversiones sostenibles en destinos emergentes. A ello se suman certificaciones ambientales que fortalecen la credibilidad de los proyectos, facilitan el acceso a segmentos dispuestos a pagar más por opciones responsables y estimulan alianzas con operadores especializados que optimizan la ocupación. Con estos factores, el turismo sostenible se posiciona como un rubro atractivo, con activos que tienden a valorizarse y una demanda en ascenso. 3. TRANSFORMAR ACTIVOS PARA CREAR VALOR Las oficinas y algunos espacios comerciales enfrentan desafíos de ocupación. Sin embargo, para inversionistas con mayor tolerancia al riesgo, los activos subvaluados representan una oportunidad mediante estrategias value-add. Este enfoque consiste en adquirir inmuebles con alta desocupación, renovarlos con mejoras tecnológicas, eficiencia energética y nuevos servicios, y relanzarlos para atraer inquilinos como coworkings, clínicas, centros educativos o proyectos de coliving. En ciudades con regulaciones flexibles, convertir parcial o totalmente estos edificios en unidades habitacionales puede generar retornos aún más altos. 4. MICROVIVIENDA Y COLIVING El incremento en los precios del alquiler en zonas céntricas impulsa modelos de microvivienda y coliving dirigidos a jóvenes profesionales, nómadas digitales y trabajadores remotos. Estos proyectos maximizan el uso del espacio, incrementan la rentabilidad por metro cuadrado y generan ingresos constantes mediante contratos flexibles. Para los inversionistas, representan una puerta de entrada a mercados urbanos competitivos. La rotación puede ser alta, pero también la demanda. La clave está en ofrecer servicios complementarios, como internet de alta velocidad, áreas de trabajo compartidas, gimnasios y espacios comunes, que justifiquen una cuota competitiva y mantengan niveles sólidos de ocupación. Especial Inmobiliario Centroamérica Evolución. La diversificación de inversiones inmobiliarias permite a los compradores buscar activos más estables y alineados con las nuevas dinámicas del mercado regional.

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