Revista El Economista

El Economista www.eleconomista.net Noviembre - Diciembre 2025 • 73 la corporación ha trabajado de tal manera que, de junio 2024 a junio 2025, este tipo de denuncias se ha reducido en un 40%. “Partimos de la base en que nuestros accionistas son unas personas bastante sencillas, cercanas a la gente. Cuando ellos llegan a las organizaciones que integran CMI, son las personas que inspiran respeto, confianza y tenemos ese parámetro de comparación para poder evaluar a las demás empresas”, indica Leal. La gente, dice, “suele decir en sus denuncias: 'sí el dueño es de esta forma, porqué fulanito va a ser de otra forma'. De ahí tomamos distintas herramientas preventivas o reactivas. En las primeras vemos qué modelo de liderazgo tenemos, qué implementamos, qué esperamos de la persona, lo reencausamos, lo capacitamos, cómo lo desarrollamos, pues al final todos somos humanos, tenemos esos errores y el canal de denuncias nos da ese tipo de alertas”. Leal asegura que tienen un marco de sanciones y amonestaciones en dónde miden qué tipo de faltas aplican a qué tipo de sanciones. Los comités de ética son los que conocen estos casos en donde se realiza la revisión; y los casos de alto impacto se presentan con el nombre bajo reserva a un comité de ética central integrado por las más altas autoridades de la organización. El comité delibera y toma la decisión de tomar o una desvinculación o una llamada atención alineado a los valores de la empresa. Por último se revela el nombre de la persona que está siendo denunciada, y esto le da objetividad, independencia y garantiza que se toman decisiones alineados a los valores de la corporación. detalla. “Posteriormente se comunica que tal persona se desvincula de la organización por falta a los valores de CMI, cuyo incumplimiento no es tolerado y tiene consecuencias, lo que es un elemento importante para seguir construyendo una cultura organizacional sana”, subraya la entrevistada. Esfuerzos de prevención De acuerdo con Arnulfo Pino, director Ejecutivo de Aenor, las corporaciones establecen cuáles son los valores, tal como se hace en cada casa; establece su código de ética y lo pone en práctica. “Es lo mismo en las empresas, sobre todo cuando está el fundador. Pero cuando no está, es cuando se necesita darle cumplimiento normativo”, puntualiza. Las certificaciones, dice, “permiten a las organizaciones alinear sus sistemas de gestión con los más altos estándares internacionales. Pero más allá del cumplimiento, lo fundamental es un cambio estructural que se genera en las prácticas, en la toma de decisiones y en la cultura interna”. Agrega que como CMI que tiene 75 sociedades certificadas bajo el paraguas de la organización, hay otros casos de éxito en Guatemala como Grupo Hamme, que fue la primera en certificarse; Aceros de Guatemala; cbc, Progreso, así como empresas pequeñas que se convierten en un ejemplo a seguir por otras organizaciones. “Son empresas que están a la altura del nivel internacional en la implementación de las mejores prácticas al contar con un sistema de gestión anticorrupción, el que, si bien es un sistema preventivo, no significa que sea un blindaje contra la corrupción y el soborno”, señala. Pino cita que nivel mundial, la corrupción representa un 5% del total de los costos, equivalente a $3.6 billones anuales. Solo en Latinoamérica, más del 60% percibe niveles de altos sobornos. Y aunque las certificaciones no significan un blindaje contra la corrupción, sino que, vienen a respaldar un sistema preventivo, es algo en el cual, el sector público debe dar un paso al frente. Estos esfuerzos forman parte de un todo basados en la confianza, en el respaldo de los líderes e impacta en el desarrollo del país, por lo que, bajar los niveles de corrupción es primordial en todo sentido. Esto considerando que la cultura del soborno, la corrupción; negocios por debajo de la mesa existe y siempre va a estar latente, pues “en cada grupo de gente buena, siempre hay colados”, expone Paola de la Torre, vicepresidenta de la WCA, capítulo Guatemala. “Todo esto es una decisión voluntaria de las organizaciones, pues no existe un marco jurídico al respecto. Cuando hablamos de regulación en esta materia, hablamos de la responsabilidad penal de la persona jurídica que es la empresa, lo cual está normada en el Código Penal. Pero no es un atenuante para condicionar que realmente esté efectivamente implementado dentro de la organización, lo cual, verdaderamente permitiría, hacer un cambio a nivel país", explica. “Nuestro objetivo desde WCA, es aportar valor, facilitando herramientas y buenas prácticas que permitan prevenir riesgos, elevar estándares y fortalecer la confianza en las instituciones”, agrega De la Torre. • “Sí el dueño es de esta forma, porqué fulanito va a ser de otra forma”. MÓNICA LEAL, directora de Riesgos y Cumplimiento de CMI. 6 0% son los niveles de altos sobornos que se perciben en Latinoamérica.

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