Revista El Economista- Octubre/noviembre 2025

•La Fundación también trabaja para el desarrollo de la mujer jefa de hogar, capacitándolas en liderazgo, producción agrícola y emprendimiento. oportunidades. La agricultura y ganadería ya no son vistas como alternativas de superación, pues no generan utilidades suficientes para mejorar la calidad de vida”. La Fundación también trabaja para el desarrollo de la mujer jefa de hogar, capacitándolas en liderazgo, producción agrícola y emprendimiento. La participación femenina en los proyectos pasó del 8 % al 50 %. “Capacitar a una mujer tiene un efecto multiplicador: transforma su hogar, mejora sus ingresos y fortalece su comunidad”, asegura Romero. La Fundación Campo también trabaja en conservación del medio ambiente y para contrarrestar el cambio climático, restaurando 555 hectáreas de bosques. En 2024, ejecutó proyectos de reforestación, conservación de suelos, restauración de ecosistemas y mitigación de sequías en el Corredor Seco Centroamericano, además de instalar sistemas de alerta temprana y capacitar en agricultura regenerativa y en fincas ganaderas resilientes. También han apoyado en “L as necesidades básicas de agua, salud, educación y alimento persisten. La Fundación ha fortalecido su capacidad pa ra identificar necesidades y conectar recursos, ampliando su portafolio de cooperantes y estructura operativa”, ALEXI ROMERO, director Ejecutivo de Fundación Campo. fortalecer las capacidades para el cultivo, creación de huertos caseros y capacitación en uso de productos orgánicos para la actividad agrícola. Una de las iniciativas más recientes es su participación en el programa “Somos Río Lempa”, que es financiado por la reconversión de deuda más grande del mundo enfocada en la conservación de un río. La Fundación fue seleccionada para ejecutar acciones de restauración ambiental en la microcuenca del río Jalala. El plan incluye sistemas agroforestales, identificación de fuentes de agua y planes de restauración por distrito. “La razón por la que fuimos uno de los dos que seleccionaron primero fue porque en el programa se buscaron socios implementadores que tuvieran experiencia y años de trayectoria, prácticamente Fundación Campo cumple con todos los requisitos que el programa establece para optar por los fondos”, explica Romero. Además del acompañamiento técnico, la Fundación ha ejecutado obras de infraestructura social básica que han beneficiado a más de 120,000 personas, con la construcción de caminos vecinales, casas comunales, canchas, muros de retención, sistemas de agua potable y centros de nutrición infantil. Asimismo, ha impulsado programas de economía familiar, entrega de capital semilla, huertos caseros, y asistencia humanitaria para hogares en extrema pobreza. Para el próximo año, según Romero, esperan continuar trabajando en cambio climático y seguridad alimentaria, migración e inclusión social y gestión institucional. • El Economista www.eleconomista.net Octubre - Noviembre 2025 • 71 EL ECONOMISTA/CORTESÍA

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