6 • El Economista www.eleconomista.net Octubre - Noviembre 2025 Opinión EL ECONOMISTA José Roberto Dutriz CHAIRMAN & GROUP PUBLISHER GERENTE DE REDACCIÓN Christian Villalta [email protected] JEFA DE REDACCIÓN ECONÓMICA Irma Cantizzano-Chang [email protected] EDITORA Karen Molina kmolina@ eleconomista.net EDITORA Rosa María Pastrán [email protected] EQUIPO EDITORIAL Karla Alfaro, Enrique Canahuí EQUIPO WEB Ronald Erazo, Mariela Palma, Flor Ayala, Ana Beatriz Calderón, Margarita Funes y Claudia Huete EQUIPO REDES Blanca Abarca, Luis Duarte, Leslie Hernández, Erick Coreas y Rocío Juarez DI SE Ñ O Jaime Montano DISEÑO DE PORTADA Jaime Montano INFOGRAFÍA Agustín Palacios EDITOR DE FOTOGRAFÍA Félix Amaya FOTOGRAFÍA DE PORTADA Félix Amaya TELÉFONO REDACCIÓN EL ECONOMISTA: (503) 2241-2677 MARKETING SERVICES GERENTE COMERCIAL Margarita Geoffroy [email protected] Tel.: (503) 2241-2920 JEFA REGIONAL DE REVISTAS Jenny Rivera /[email protected] Tel.: (503) 2241-2930 JEFE PAÍS GUATEMALA: Alan Soto / [email protected] Tel.: (502) 5000-7694 REPRESENTANTES DE VENTAS COSTA RICA Y PANAMÁ Alan Soto / [email protected] Tel.: (502) 5000-7694 REPRESENTANTE DE VENTAS HONDURAS Y NICARAGUA Jenny Rivera / [email protected] Tel.: (503) 70696436 DIRECCIÓN DE DISTRIBUCIÓN Luis Deramond Tel.: (503) 2241-2511 Y 2241-2515 SUSCRIPCIONES EN C. A. ANUAL $60 / DOS AÑOS $96 / Tel.: (503) 2241-2355 EL ECONOMISTA CENTROAMÉRICA Circula entre las empresas regionales más importantes y pisos ejecutivos de las principales cadenas de hoteles de la región. EL ECONOMISTA REGIONAL WWW.ELECONOMISTA.NET Es una publicación del Grupo LPG (503) 2241-2600 Es una marca registrada, prohibida su reproducción parcial o total sin autorización. Remesas: el gran motor de 2025 Este año, el crecimiento de las remesas familiares está impulsando la economía salvadoreña como ningún otro factor. Pero depender de este impulso plantea un desafío estratégico: ¿cómo lograr que la inversión y la productividad sean el motor de la economía una vez que las remesas dejen de crecer? El fenómeno macroeconómico más relevante de 2025 en El Salvador proviene del extraordinario crecimiento de las remesas familiares. La magnitud de este flujo es tal que, en el primer semestre del año, las remesas equivalieron al 26.8% del PIB, superando ampliamente el 23.7% registrado en el mismo período de 2024. En términos nominales, el incremento de las remesas —US$736 millones— fue casi igual al aumento del PIB total —US$776 millones—, lo que evidencia su peso creciente en la demanda agregada. Mientras el PIB creció 4.5% y la producción real 3.2%, las remesas lo hicieron a un ritmo nominal de 17.9%. Este impulso ha tenido efectos visibles. Por el lado de la producción en dólares corrientes, la construcción creció 29%, impulsada por proyectos residenciales y comerciales; las actividades financieras y de seguros aumentaron 6.2%, y las inmobiliarias 5.7%. Desde la demanda, la inversión privada repuntó 24.4% en dólares corrientes, y el consumo de los hogares se expandió 4%, confirmando que buena parte del crecimiento actual descansa en el flujo de remesas y su efecto multiplicador sobre la economía local. Hasta agosto, los envíos acumulados desde el exterior aumentaron en US$1,010 millones respecto a 2024, un alza del 18.3%, la más alta desde el récord de 2021. Este dinamismo sitúa las remesas entre 26% y 27% del PIB, un nivel sin precedentes que refleja su papel central en el desempeño económico del país. Sin embargo, la pregunta clave es ¿cuánto durará este auge? A diferencia del repunte de las remesas de 2021 —explicado por los estímulos fiscales en Estados Unidos durante la pandemia—, el crecimiento actual parece tener raíces precautorias. Diversos analistas apuntan que las políticas más estrictas contra la inmigración y la incertidumbre sobre el estatus de muchos trabajadores salvadoreños residentes en Estados Unidos, han llevado a aumentar los envíos como medida de protección ante un posible retorno forzoso. Este contexto abre una ventana de oportunidad, pero también una advertencia. Si las remesas comenzaran a estabilizarse o incluso a disminuir en los próximos años, el país podría enfrentar una desaceleración del consumo y de la inversión privada. Por eso, el reto es claro: transformar este ingreso extraordinario en un motor sostenible de crecimiento, orientando recursos hacia la innovación, la educación técnica y la diversificación exportadora. El Salvador disfruta en la actualidad de un impulso externo poderoso, pero transitorio. Aprovecharlo para fortalecer la productividad interna y atraer inversión será decisivo para que el país no dependa de un ciclo incierto, sino que construya las bases de un crecimiento sostenido y propio. • FUSADES http://fusades.org
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