Revista El Economista- Octubre/noviembre 2025

teligencia Artificial, tienen como objetivo mejorar la experiencia del usuario, y van en línea con los principios que conducen hacia la transición del modelo de Open Banking, apoyando la estrategia de los bancos en servicios más rápidos, personalizados, seguros y eficientes. “Ahora estamos trabajando, entre otras cosas, en el desarrollo de productos financieros personalizados, según los hábitos de consumo de los clientes y su comportamiento financiero; también se han creando algoritmos para monitoreo de transacciones sospechosas que identifican patrones de fraude en forma proactiva. Y como ya se mencionó, las alianzas entre fintech y bancos han sido claves para generar soluciones innovadoras y seguras para los clientes”, comenta Julio Sandoval, vicepresidente de Finanzas, Banco G&T Continental. Estudios de McKinsey a nivel mundial, abordados en el Tech Day de Sofka Technologies, celebrado en Colombia, estiman que la IA podría generar entre $200,0000 y 340,000 millones anuales para el sector bancario global; o entre el 3% y el 5% de los ingresos totales mediante la eficiencia y la innovación. Por aparte, un informe de Reuters hace ver que la IA podría aumentar las ganancias bancarias entre $170,000 millones y $340,000 millones para 2028, gracias, principalmente a la reducción del papeleo y una atención al cliente más eficaz. “En nuestro caso, utilizamos estas tecnologías para potenciar las capacidades de nuestros colaboradores. Hoy gracias a la automatización, pueden dedicar menos tiempo a tareas mecánicas y más al análisis y generación de valor…” comparte José Carlos Barrios, vicepresidente de Estrategia Comercial, Mercadeo y Sostenibilidad de BAC Guatemala. Seguridad de datos es clave En el caso del Bam, en su estrategia identifican cuatro pilares fundamentales que les guían en esa transición: la arquitectura tecnológica ágil y escalable para integrarse fácilmente a nuevas iniciativas sin comprometer seguridad o estabilidad, experiencias hiper personalizadas para crear mejores experiencias de usuario, ciberseguridad inteligente y cumplimiento normativo que impulse la confianza y por supuesto, monetización y modelos de negocio digitales para innovar. “Para nosotros, el Open Banking es sólo el punto de partida para una visión mucho más amplia. Vamos a la construcción de un ecosistema financiero inteligente, seguro y centrado en el cliente”, asegura Carlos Pirela, director de División Tecnológica del Bam. Y Pirela menciona una palabra que también es clave en todo lo concerniente al procesamiento de datos por medio de herramientas tecnológicas, como lo es la ciberseguridad. Y el consenso entre el sector privado y las autoridades es que la base para la implementación de Open Banking debe ser la seguridad de los datos de los usuarios. De acuerdo con las perspectivas del mercado guatemalteco, todo apunta a que se viene más inversión para el país. Algo que hace preciso ir cerrando brechas en lo que se refiere a la seguridad de los datos, así como de los cripto activos que están tomando auge en una alternativa como lo es el tema de las remesas. “Ahí hay muchas soluciones bancarias, empresas fintech que están apostando a ese tema, pero que detrás de todo eso que implica tecnología, es importante empezar a regular, principalmente, por lo relacionado con las criptomonedas. De hecho, ya hay iniciativas en el Congreso de la República que se esperaría puedan ser aprobadas este año, pues necesitamos generar confianza en los canales digitales, con el respaldo de la ley del Estado ante cualquier tipo de ataques que pudieran darse y que no los tenemos lejos con todo ese dinamismo que se perfila”, indica Ramírez. Desde la perspectiva de la banca, la ciberseguridad es importante porque se habla de servicios financieros, que es un motor para la economía del país. “Estamos hablando de 600 a 700 organizaciones del ecosistema financiero en general, pero aproximadamente el 80% que circula en la economía del país, lo manejan las entidades bancarias”, subraya. En sí, para el avance efectivo hacia el Open Banking con respaldo, el reto central es contar con una ley de protección de datos, integral y específica. Hasta septiembre, en el Organismo Legislativo se encuentra en trámite, entre otras, la iniciativa número 6572, Ley de Protección de Datos Personales, la cual estaba en manos de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología para su estudio y dictamen. • •La seguridad de los datos que se comparten en este nuevo ecosistema financiero es clave. EL ECONOMISTA/ARCHIVO El Economista www.eleconomista.net Octubre - Noviembre 2025 • 41

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgyMTE=