La banca centroamericana se mantiene sólida en 2025, pese a un panorama económico desafiante, en el que los factores económicos internacionales están provocando un ajuste a la baja en varios de sus indicadores. De acuerdo con los analistas financieros Jazmín Roque y Rolando Martínez, de Moody’s Local, los sistemas bancarios de Centroamérica han mantenido un perfil financiero resistente a las condiciones adversas del entorno local e internacional, enfrentando costos de financiamiento que se mantienen altos y que junto a otros factores, han provocado una desaceleración del crédito y presionado levemente sus márgenes y rentabilidad, en comparación a 2024. Uno de los indicadores más importantes es el crecimiento del crédito que este año se ha desacelerado por diversas razones, entre ellas el menor dinamismo económico, la incertidumbre internacional y tasas de interés elevadas o un ambiente preelectoral (como el caso de Honduras y Costa Rica) que causa incertidumbre. En Honduras la desaceleración del crédito ha sido notable, pasando de niveles superiores a 12.5% en años previos, a un crecimiento interanual de 5.7%. En Nicaragua y Guatemala mantienen ritmos de crecimiento elevados, de 15% y 10%, respectivamente, pero inferiores a los años previos. Mientras que en El Salvador, el crecimiento se ha desacelerado levemente respecto a 2024, pero con una tasa interanual de 7.4%, mantiene por segundo año consecutivo un crecimiento superior a su bajo promedio histórico. En Panamá el crecimiento interanual del crédito local bajó a 3.3%, mientras que en Costa Rica se mantiene moderado, cercano al 6%. Las políticas arancelarias que aplicó desde este año el presidente estadounidense Donald Trump, también están incidiendo en el crédito. “La incertidumbre en la política comercial y arancelaria de Estados Unidos ha influenciado la demanda de crédito en la banca centroamericana, siendo uno de los factores impulsores de la desaceleración del crecimiento, particularmente en sectores productivos, como industria y comercio”, señalan. En el reporte, “Sorteando tensiones comerciales” de la agencia calificadora de riesgo S&P Global, señala en su informe estas circunstancias se aplican para toda América Latina. “Si bien las instituciones financieras en América Latina están operando en medio de shocks macrofinancieros derivados de las crecientes tensiones comerciales, sus fundamentos crediticios siguen siendo sólidos”, detalla. El Economista www.eleconomista.net Octubre - Noviembre 2025 • 15 La agencia advierte que las repercusiones económicas de las tensiones comerciales probablemente debiliten la confianza de las empresas y los consumidores, lo que a su vez afectaría la inversión corporativa y la demanda de crédito, lo que llevaría a los bancos a aumentar las provisiones para pérdidas crediticias. “Como resultado, los bancos podrían experimentar un aumento en los activos improductivos”, destaca. La agencia agrega que los principales riesgos para las instituciones financieras incluyen una mayor volatilidad del mercado, potenciales ciclos económicos adversos y cambios en la arquitectura del sistema financiero mundial. Un escenario de debilitamiento de la economía en 2025-2026 podría detonar un incremento en la inflación y en las tasas de interés, junto con un deterioro de los mercados laborales y el debilitamiento de las monedas locales. Aunque, para la región centroamericana específicamente, los analistas de Moody’s Local esperan que las tasas de interés bajen en el corto plazo a medida que continúen las reducciones de tasas en Estados Unidos. “Esto reduciría los costos de financiamiento para la banca, empresas y personas, causando una reactivación de la demanda del crédito, e impactando positivamente la gestión del margen de interés y su rentabilidad”, sostuvieron. Más depósitos Mientras tanto, los analistas señalan que por el lado de los depósitos, en Guatemala, Honduras y El Salvador, estos han crecido de forma importante, con tasas interanuales en el rango de 12% a 16%, acorde a la mayor liquidez que hay en sus sistemas financieros debido a un mayor flujo de remesas, asociado a las políticas migratorias de Estados Unidos, que es donde más provienen estas remesas. Centroamérica es una región altamente receptora de remesas de Estados Unidos pues según Migration Policy Institute, en 2023 vivían en Estados Unidos cerca de 7.6 millones de personas nacidas en alguno de los países del i st m o. En Nicaragua y Panamá el crecimiento de los depósitos ha sido estable pero a ritmos diferentes. Nicaragua sostiene tasas de crecimiento superiores a 10%, mientras que en Panamá el crecimiento de 5% continúa impulsado principalmente por el crecimiento de depósitos de extranjeros. Costa Rica, estable Al entrar en detalle en algunos de los países, estos tienen diferentes desempeños. Costa Rica, por ejemplo, mantiene su 2% de crecimiento se espera en promedio para la economía de América Latina. 5.7 % ha crecido el crédito en Honduras. Esta cifra muestra una desaceleración pues en años previos, el crecimiento rondaba el 12.5%.
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