62 Centroaméricafrentealdesafío del hidrógeno verde Panamá y Costa Rica apuestan por el hidrógeno verde, un recurso estratégico para reducir emisiones y fortalecer la economía regional. Por: Zoraya Meléndez El hidrógeno verde H2V se postula como un recurso estratégico para impulsar el crecimiento económico y la independencia energética, especialmente en países en desarrollo con alto potencial de energías renovables. El H2V se produce mediante la electrólisis del agua utilizando electricidad 100 % renovable de fuentes como solar, eólica o hidroeléctrica. A diferencia del hidrógeno gris o azul, su producción no genera emisiones de carbono, lo que lo convierte en una solución estratégica para descarbonizar sectores difíciles, como la industria pesada, la siderurgia, el transporte de carga, la producción de químicos y de fertilizantes, entre otros. Para la Organización Mundial del Comercio (OMC), el hidrógeno verde es un componente clave para sustituir los combustibles fósiles y descarbonizar sectores industriales difíciles de electrificar, como la producción de acero y cemento. “El hidrógeno renovable y sus derivados podrían representar aproximadamente el 14 % del consumo final de energía en 2050, contribuyendo significativamente a la transición energética global”, destaca el informe Enabling Global Trade in Renewable Hydrogen and Derivative Commodities (Facilitar el comercio mundial de hidrógeno renovable y sus derivados), publicado en 2024 por OMC y la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA). MERCADO REGIONAL DEL H2V En Centroamérica, la producción de hidrógeno verde se encuentra en etapas tempranas.Panamá lidera con su Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde y Derivados (2023), orientada al transporte marítimo y aéreo y al posicionamiento del país como hub logístico-energético. Las metas incluyen que para 2030 el 5 % del combustible de buques provenga del H2V y se produzcan 500 mil toneladas; para 2040, se proyecta alcanzar 2 millones de toneladas y que el 20 % de los vehículos de carga pesada funcionen con H2V. Costa Rica, con una matriz energética casi 100 % renovable, también avanza. En 2024 aprobó el proyecto “Hidrógeno Verde para una Economía Descarbonizada”, con una inversión de $29,3 millones de dólares (25 millones de euros), destinado a sectores difíciles de electrificar, como la industria del cemento y el transporte pesado. El Salvador, Honduras y Nicaragua muestran interés en el H2V y participan en iniciativas y talleres regionales para explorar su generación y uso a partir de fuentes renovables como solar y geotermia, pero aún carecen de políticas nacionales aprobadas e infraestructura consolidada para avanzar plenamente en este sector. En Latinoamérica, el desarrollo del hidrógeno verde avanza con más fuerza. Países como Chile, Brasil y Colombia impulsan estrategias públicas y privadas. Chile proyecta 5 GW de capacidad de electrólisis para 2025 y busca convertirse en uno de los mayores productores mundiales para 2040. Brasil lidera con 111 proyectos, y Colombia opera la mayor planta de H2V de la región, con 800 toneladas anuales para abastecer su industria petroquímica. El hidrógeno verde representa no solo una oportunidad para descarbonizar sectores industriales difíciles de electrificar, sino también un motor de desarrollo económico y empleo en la región. Especial Verde Centroamérica Alternativa limpia. El H2V se obtiene mediante electrólisis del agua, usando electricidad 100 % renovable de fuentes como solar, eólica o hidroeléctrica. Este proceso separa el hidrógeno del oxígeno sin generar emisiones de carbono, ofreciendo una alternativa limpia a los combustibles fósiles.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgyMTE=