sectores automotriz, bienes raíces, hotelería, industria y servicios financier o s. Su contribución con el país no sólo fue económica. Convencido de que la educación era la mejor alternativa para que El Salvador mejorara, creó espacios de oportunidad a través de la educación, la salud y la cultura: fundó la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN), el Teatro Luis Poma, y promovió instituciones como Fundación Renacer y FUSAL para fortalecer el desarrollo humano. A su paso, Ricardo Poma dejó una convicción firme: que el progreso de un país no sólo se mide en cifras, sino en calidad de vida, oportunidades para los jóvenes, solidaridad y valores. José Ricardo Poma Delgado nació en 1946 en San Salvador, dentro de una familia con una gran visión empresarial. Su abuelo, Bartolomé Poma, inició un taller automotriz en 1919 y desde ahí, la empresa creció con su mano hasta conformar al día de hoy al Grupo. De joven, estudió ingeniería industrial en la Universidad de Princeton y posteriormente cursó una maestría en la Harvard Business School. Después de sus estudios, él y su hermano, Roberto, que fue asesinado en 1977, siempre pensaron en regresar a El Salvador para continuar con la empresa que su abuelo y su padre fundaron. Y no fue sino hasta finales de la década de los 80 que tomó las riendas de la empresa. Revista El Economista lo entrevistó, por última vez, en agosto de 2024, junto a sus tres hijos Andrés, Alberto y Fernando, y su sobrino Alejandro. En esa oportunidad compartió la clave que ha mantenido al grupo familiar en la cima del éxito por más de 100 años, a través de diversos proyectos de inversión en todos los rubros donde operan. “Al reflexionar sobre nuestra trayectoria de más de cien años y el impacto que hemos logrado a lo largo de cuatro generaciones concluyo que la permanencia de nuestros valores ha sido la base fundamental, así como nuestra convicción de que la gente es lo más importante”, dijo en esa oportunidad. Sus hijos quedan a cargo de las divisiones económicas del grupo, mismas que se mantienen activas, con diversos programas de inversión para los próximos años. Grupo Roble está desarrollando torres de apartamentos, expandiendo los proyectos residenciales del país y ampliando sus centros comerciales. Mientras que en el rubro hotelero, el Grupo está por construir un hotel de lujo en San Salvador y tiene en desarrollo uno en Panamá y otros dos en Perú. En el sector automotriz, el crecimiento en ventas sigue pujante y Andrés sigue explorando nuevas oportunidades de negocios para potenciar este sector. En el área financiera y soluciones industriales, la división le apuesta a más inversión a medida que se desarrollan otras áreas del país, sobre todo en construcción. Pero la herencia más grande que deja Poma al país es invaluable, pues está contenida en los más de 2,500 estudiantes de la ESEN, muchos de los cuales han sido becados parcial o totalmente, para continuar con sus estudios. También está en el desarrollo cultural que se abrió con el Teatro Luis Poma, que ahora es un escenario para el talento nacional e internacional. Y sus obras sociales, ya que a través de sus fundaciones, siguen el trabajo de apoyo a familias salvadoreñas, con la misma filosofía que Poma siguió durante toda su vida: integridad, excelencia, respeto y solidaridad. “Estoy convencido de que la mayor riqueza que tiene un país es su gente. Son las personas con su empuje, talento e ideas, quienes moldean el futuro”, fueron algunas de las palabras que Poma dijo cuando la Fundación Poma cumplió 40 años. • 10 6 años de existencia tiene Grupo Poma, desde que don Bartolomé Poma abrió su primera empresa en El Salvador. El Economista www.eleconomista.net Septiembre - Octubre 2025 • 43 Estoy convencido de que la mayor riqueza que tiene un país es su gente. Son las personas con su empuje, talento e ideas, quienes moldean el futuro”. RICARDO POMA, discurso en el marco de los 40 años de Fundación Poma en 2024.
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