6 • El Economista www.eleconomista.net Mayo - Junio 2025 Opinión EL ECONOMISTA José Roberto Dutriz CHAIRMAN & GROUP PUBLISHER GERENTE DE REDACCIÓN Christian Villalta [email protected] JEFA DE REDACCIÓN ECONÓMICA Irma Cantizzano-Chang [email protected] EDITORA Karen Molina kmolina@ eleconomista.net EDITORA Rosa María Pastrán [email protected] EQUIPO EDITORIAL Karla Alfaro, Enrique Canahuí EQUIPO WEB Ronald Erazo, Mariela Palma, Flor Ayala, Ana Beatriz Calderón, Margarita Funes y Claudia Huete EQUIPO REDES Blanca Abarca, Luis Duarte, Leslie Hernández, Erick Coreas y Rocío Juarez DI SE Ñ O Jaime Montano DISEÑO DE PORTADA Jaime Montano INFOGRAFÍA Agustín Palacios EDITOR DE FOTOGRAFÍA Félix Amaya FOTOGRAFÍA DE PORTADA Félix Amaya TELÉFONO REDACCIÓN EL ECONOMISTA: (503) 2241-2677 MARKETING SERVICES GERENTE COMERCIAL Margarita Geoffroy [email protected] Tel.: (503) 2241-2920 JEFA REGIONAL DE REVISTAS Jenny Rivera /[email protected] Tel.: (503) 2241-2930 EJECUTIVA DE REVISTAS Sandra Hernández/[email protected] Tel.: (503) 2241-2326 JEFE PAÍS GUATEMALA: Alan Soto / [email protected] Tel.: (502) 5000-7694 REPRESENTANTES DE VENTAS COSTA RICA Y PANAMÁ Alan Soto / [email protected] Tel.: (502) 5000-7694 REPRESENTANTE DE VENTAS HONDURAS Y NICARAGUA Sandra Hernández/ [email protected] Tel.: (503) 70696436 DIRECCIÓN DE DISTRIBUCIÓN Luis Deramond Tel.: (503) 2241-2511 Y 2241-2515 SUSCRIPCIONES EN C. A. ANUAL $60 / DOS AÑOS $96 / Tel.: (503) 2241-2355 EL ECONOMISTA CENTROAMÉRICA Circula entre las empresas regionales más importantes y pisos ejecutivos de las principales cadenas de hoteles de la región. EL ECONOMISTA REGIONAL WWW.ELECONOMISTA.NET Es una publicación del Grupo LPG (503) 2241-2600 Es una marca registrada, prohibida su reproducción parcial o total sin autorización. Innovar: una decisión estratégica para El Salvador En un mundo donde la competitividad se mide cada vez más por la capacidad de generar y aplicar conocimiento, El Salvador está frente a un desafío ineludible: tomarse en serio la innovación. El más reciente Índice Global de Innovación (IGI) 2024 ofrece una radiografía clara y útil sobre dónde estamos, y lo que está en juego. En el pilar de “Productos del conocimiento y la tecnología” —que evalúa los resultados concretos de la innovación, como las patentes, publicaciones científicas, exportaciones tecnológicas o servicios digitales— El Salvador ha mejorado su posición relativa. Pasó del percentil 94 al 76 entre 2013 y 2024. Pero al revisar los indicadores específicos, la conclusión es ineludible: seguimos muy rezagados. La creación de conocimiento es una debilidad estructural. Con menos de dos solicitudes de patente por cada millón de habitantes, y una producción científica baja y con poco impacto; el país no está generando suficiente conocimiento nuevo ni protegiendo el que ha creado. Sin un sistema nacional de innovación fortalecido, será difícil cerrar esta brecha. En cuanto al impacto del conocimiento en la economía, se perciben señales mixtas. La productividad laboral creció después de la pandemia, pero aún estamos por debajo de países comparables. Aunque hay un ecosistema que está animando el escalamiento de emprendimientos tecnológicos, aún no contamos con empresas “unicornio” (aquellas que alcanzan una valoración de US$1,000 millones de dólares). Y el gasto en software como proporción del PIB ha disminuido. La digitalización sí avanza, pero no al ritmo necesario. La mayor oportunidad se encuentra en la difusión del conocimiento. Las exportaciones de servicios obtenidas a través de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) han crecido sostenidamente y representan ya el 10% del total regional centroamericano. Este dinamismo, junto a casos como el mantenimiento aeronáutico especializado, demuestra que sí existen sectores donde El Salvador puede insertarse con éxito en cadenas de valor globales. El panorama es mixto, pero claro. Si bien hay avances y focos de dinamismo, persisten debilidades profundas que no se resolverán sin un cambio de rumbo. El país necesita políticas públicas que integren esfuerzos en educación, ciencia, tecnología y desarrollo empresarial, con metas claras, recursos adecuados y visión de largo plazo. El Salvador no debe dejar la innovación en segundo plano. No se trata de una opción técnica, sino de una decisión estratégica de país. Apostar por la innovación es invertir en el futuro: en empleos de calidad, en crecimiento sostenible y en una economía que compita con ideas, no solo con bajos costos. El momento de actuar es justamente ahora. • FUSADES http://fusades.org
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgyMTE=