Revista El Economista mayo - junio 2025

formalmente debido a diversos factores técnicos. “Existen desafíos importantes como la liberación y costo del espectro, así como la necesidad de políticas públicas que incentiven la inversión en infraestructura, incluyendo antenas, equipos y centros de datos, todos elementos esenciales para un ecosistema 5G robusto. Vamos avanzando, pero podríamos ir más rápido”, señaló. Hasta ahora, la SIGET no ha asignado las frecuencias para esta red, aunque el superintendente Manuel Aguilar lo anunció desde julio de 2020. No obstante, Torres es optimista al señalar que en los próximos 3 a 5 años la región podría experimentar un avance significativo hacia una cobertura más amplia, de la que El Salvador también podría ser parte. No obstante, es cauteloso con estimar posibles fechas para su implementación. “Es difícil dar una fecha precisa, ya que depende de factores regulatorios, inversión y alianzas público-privadas”, reiteró. Por ahora, las principales empresas de telefonía móvil en El Salvador operan bajo la red LTE , 4G y 4.5G, que les permite ofrecer a los usuarios un servicio más ágil y con menos latencia. Cada una de ellas ha adecuado sus propios sistemas al ancho de banda disponible en el país. “Gracias a su alta velocidad, baja latencia y mayor capacidad de conexión, el 5G puede impulsar procesos industriales más eficientes, automatiz ac ió n avanzada, monitoreo en tiempo real y nuevo s modelos de nego c io digitales”. EDUARDO SOLÓRZANO, director de Asuntos Corporativos, Legal y Negocio Mayorista de Movistar El Salvador. Sin embargo, reconocen que una red 5G permitiría al país mejores conexiones y una infraestructura que ayudaría a atraer más inversión. “Su principal valor no radica únicamente en mejorar la experiencia del usuario final, sino en habilitar una infraestructura tecnológica más robusta para los sectores productivos. Gracias a su alta velocidad, baja latencia y mayor capacidad de conexión, el 5G puede impulsar procesos industriales más eficientes, automatización avanzada, monitoreo en tiempo real y nuevos modelos de negocio digitales”, afirma Eduardo Solórzano, director de Asuntos Corporativos, Legal y Negocio Mayorista de Movistar El Salvador. Solórzano también es optimista del desarrollo de esta tecnología para los próximos años. “Aunque El Salvador aún no cuenta con una red 5G operativa, no estamos tan lejos como podría pensarse. Se están dando pasos importantes, pero es fundamental avanzar con una visión estratégica y de largo plazo para lograr una implementación exitosa”, afirmó. El año pasado, esta compañía aumentó la capacidad de su red al activar 30 MHz de espectro radioeléctrico en la banda AWS adquirida en 2023. Las otras compañías, Tigo y Claro también han realizado importantes inversiones para garantizar una mayor cobertura y calidad del internet que ofrecen, pero de igual forma, siguen esperando la formalización de esta red por parte de las autoridades. Y es que para Solórzano, la clave está en una buena coordinación entre los principales actores. “La implementación del 5G en El Salvador requiere una coordinación efectiva entre múltiples actores: gobierno, sector privado, academia y ciudadanía. Uno de los retos principales a nivel normativo es la asignación del espectro radioeléctrico idóneo por parte del Estado, mediante un proceso que, de principio a fin, garantice la inclusión de todos los agentes interesados y promueva una competencia en igualdad de condiciones”, afirmó. Más esfuerzos También hay otros esfuerzos paralelos que las empresas consideran necesario hacer. “Es fundamental avanzar en la alfabetización digital de la población, de modo que las personas comprendan los beneficios concretos de la transformación digital y puedan integrarse de manera activa al ecosistema 5G”, señala Solórzano. “Esta sensibilización permitirá un uso más inclusivo y productivo de la tecnología, alineado con las verdaderas necesidades del país”, agrega. Según la Secretaría de Innovación, el gobierno ha iniciado un plan de modernización del Estado para la agilización de registros administrativos, la desmaterialización de documentos, la modernización de servicios y la transparencia y datos abiertos. Todos estos avances requieren de una infraestructura digital fortalecida y capaz de manejar grandes volúmenes de información. • 1,207,147 suscriptores de internet en El Salvador en 2024. El Economista www.eleconomista.net Mayo - Junio 2025 • 25 9 8% de la población tiene cobertura 3G, según datos de la Siget. “Existen desafíos importantes como la liberación y costo del espectro, así como la necesidad de políticas públicas que incentiven la inversión en infraestruct u ra”. GERMÁN TORRES, gerente de Proveedores de Soluciones y Habilitación de Vertiv L atam

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