Revista El Economista - Marzo 2020

impulsado por las captaciones de em- presas (cuentas corrientes) y de per- sonas (cuentas de ahorro). Con este crecimiento, los depósitos se convirtieron en la principal fuente de fondeo de la banca (82 %), lo que redujo la necesidad de acudir a préstamos internacionales. Rafael Barraza, presidente ejecutivo de Banco Agrícola, expresa que en 2019 los depósitos presentaron un mayor dinamismo con un crecimiento de 12.6 % para la institución (superior al 3.1 % de 2018), dado en mayor medida en cuentas a la vista. Este banco aportó el 31.6 % de los depósitos totales y tuvo una partici- pación de mercado con 28.5 %. Medido por sus activos, patrimonio y créditos, Banco Agrícola semantiene un año más en el primer lugar del ranking bancario para El Salvador. “Seguiremos acompañando a nuestros clientes a construir re- sultados hoy, pensando en el futuro paramejorar la vida de las personas a través de la construcción de una economía próspera y un medioam- biente saludable aportando al bie- nestar social”, expresó Barraza. Por su parte, el presidente de ABANSA, opina que para man- tener este dinamismo del sector en general es necesario continuar impulsando medidas que amplíen el acceso al crédito formal para abrir las puertas de la banca- rización a microempresarios, que por limitaciones de requisitos tie- nen que acudir a los usureros, y aprovechar el proceso de digi- talización de los servicios finan- cieros y más usuarios de banca en línea en el país. “Hay bastante expectativa de que la inversiónprivada en el país aumente este año, especialmente de generaciónde energía renovable y construcción, yde concretarse podría verse unmayor crecimiento económicodel que hemos venido experimentando”. RAÚLCARDENAL, presidente deABANSA 50 • El Economista www.eleconomista.net Marzo - Abril 2020

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