Revista El Economista - Marzo 2020
32 • El Economista www.eleconomista.net Marzo - Abril 2020 Cargill le apunta a la educación en la región Casi 11,000guatemaltecos de 43,000escolares enCentroa- méricahan sido alcanzados con las acciones deRSEque impulsa la transnacional. POR: ENRIQUECANAHUI • GUATEMALA “ Estudiar es mejor si se está bien alimentado”, bajo esa pre- misa, Cargill creó uno de sus programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), en alianza con CARE Internacional, or- ganización que promueve los beneficios de comer sano y su efecto en el buen rendimiento escolar y, la colaboración de socios estratégicos locales. La compañía invirtió en el periodo escolar 2018-2019 alrededor de $63,600 en la elaboración de paquetes de útiles escolares, que incluye libros dedicados a la nutrición y seguridad alimentaria, los cuales entregaron a más de 23 mil estudiantes, principalmente de las comunidades en Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, donde la empresa tiene operaciones. Ese programa es parte de diversas iniciativas que la trans- nacional realiza en la región, las cuales en total han beneficiado a 43,000 niñas y niños en edad escolar. De igual manera, han apoyado a más de 2,000 productores de la cadena de valor. Acciones en las que el 86% de voluntarios de la compañía han donado tiempo y esfuerzo para su cometido. En Guatemala, el programa impactó a 20 escuelas, be- neficiando a más de 10,988 escolares. Los colaboradores de la firma en el país, también participan en los programas de voluntariado sumando 1,978 horas de ayuda en actividades sociales. De iguala manera, la empresa ha apoyado a más de 625 productores de la cadena de valor en el país. Accionesenlaregión En total, la inversión anual que Cargill destina en las acciones de RSE en Centroamérica asciende a $2.5 millones. Aporte que contribuye a la realización de iniciativas enfocadas enmejorar la nutrición y la educación de escolares de 162 establecimientos educativos y fortaleciendo la productividad en las comunidades donde la compañía tiene operaciones. “Todo ello es posible, gracias a la colaboración conjunta con gobiernos, organizaciones no gubernamentales, agri- cultores, voluntarios, clientes y proveedores”, comenta Blan- ca Villela, gerente de RSE y comunicaciones para Cargill en Centroamérica. A lo anterior, se suman otros proyectos que, como el programa A clases con Cargill, se enfocan en la ejecución de acciones que apoyen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de Naciones Unidas, en Cen- troamérica, hay otros proyectos. De acuerdo con el informe de resultados de RSE 2018-2019 bajo el título Convivencia, entre los más importantes la firma destaca, el fortalecimiento de las mipymes; actividades para promover la salud y cuidado de mascotas; cuidado del medio ambiente y, el programa crece sano. En ese concepto, la operación global de la transnacional se enmarca en 11 de los ODS, entre los que destaca el compromiso con: fin a la pobreza (1); hambre cero (2); educación de calidad (4), igualdad de género (5) y, acción por el clima (13). • ESPECIAL EMPRESA RESPONSABLE • La compañía trabaja suprograma enGuatemala, Honduras, Nicaragua yCostaRica, donde opera. EL ECONOMISTA/CORTESÍA 23000 estudiantes reci- bieronpaquetes escolares. “Todo ello es posible, gracias a la colaboración conjunta con gobiernos, ONG's agricultores, voluntarios, clientes y proveedores”. BLANCAVILLELA, , gerente deRSEde Cargill enC.A.
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